Por Elizabeth Baier
Minnesota Public Radio News
Traducción: JC Alanis
Northfield, MN.
Dentro de una casa trailer en Northfield, Samantha Castro Flores camina por la recámara que comparte con su madre y su hermana de 4 años, y nos muestra un closet lleno de ropa.
Samantha es la típica niña americana, una pequeña de 10 años nacida en Northfield. Ella escucha MTV, ve las caricaturas de SpongeBob y pinta las uñas de sus dedos con colores brillantes. Como muchas niñas de su edad, ella se preocupa mucho de cómo luce.
Pero en algún punto de su niñez, ella fue confrontada con una dura realidad respecto a su cuerpo, una lección que aprendió al probarse ropa. Algunas veces no puede encontrar una talla de pantalones que le ajuste.
“Normalmente escogemos pantalones ‘stretch’”, dijo. “Los apretados calan mucho. Aprietan el estomago demasiado, por eso elijo ‘stretch’, también hacemos lo mismo con los jeans”.
Samantha es una de los millones de niños latinos con sobrepeso. En las áreas urbanas y rurales por todos los Estados Unidos, niños latinos son más probables de tener sobrepeso y obesidad que los niños no-latinos, esto de acuerdo al Centro de Control de Enfermedades.
Casi 40 por cierto de los niños latinos en los Estados Unidos tienen obesidad o sobrepeso. En parte, el problema se origina debido al nivel de ingreso familiar y la educación.
Mas niños latinos, unos 6.1 millones, vivieron más en la pobreza en el 2010 comparando otras etnias, esto según el Centro Pew Hispanic.
Familias pobres como la de Samantha tienen a estirar sus presupuestos comprando menos frutas frescas y vegetales, y consumiendo más comida de conveniencia alta en calorías y más baratas como las sodas, dulces y cereales, esto según investigadores del Concilio Nacional de La Raza.
La pobreza también hace que los niños