MÉXICO, DF.- Entre 2010 y 2011 cerca de 700 mil personas se
vieron forzadas a dejar el lugar donde vivían debido a la violencia
a lo largo y ancho del país, desde Ciudad Juárez, pasando por
Zacatecas y hasta Cancún, afirma un estudio de la consultora
Parametría. Las personas huyen tanto de zonas rurales como
de grandes ciudades para no quedar en la línea de fuego
entre cárteles rivales que luchan por territorio; tras la muerte
de uno o varios familiares, para evitar ser la siguiente víctima
y ante la falta total de protección por parte de las autoridades.
A menudo, pequeños comerciantes bajan la cortina de sus
negocios y se van, hartos de las extorsiones de los cárteles o tras
el secuestro o asesinato de algún familiar. “Hay un desinterés del
Estado mexicano por asumir la obligación que le es inherente
de asistir, prevenir y resolver el problema, realizando un registro
de las personas en esta condición para instrumentar medidas”,
dijo Fidel López, coordinador del grupo de análisis sobre
desplazamiento forzado con sede en el Instituto Mora.