Por MN Dreamers
Se preguntaran que ha pasado con el “Dream Act”? Bueno en realidad es que no tanto como la gente cree. Hasta ahora la propuesta de ley solo se paso en la cámara de Representantes el Miércoles pasado, repito: “Solo en la cámara de Representantes.” Todavía falta lo más difícil que es la Cámara de Senadores. Ahora es más importante que nunca que la gente hispana y todos los que están a favor de esta ley justa, apoyen a los diferentes grupos que dirigen el movimiento y llamen a sus Senadores para pedir que ellos apoyen el “Dream Act.” Por ahora en Minnesota y en varias partes del país, hay grupos de estudiantes en plena huelga de hambre para tratar de concientizar a los legisladores del la importancia y la necesidad de nuestra comunidad por una ley así. Algunos, como en el caso de los estudiantes de Texas, llevan hasta 35 días sin comer y solo sobreviviendo con agua y bebidas vitaminadas. Todos deberíamos estar orgullosos de estos jóvenes que son capaces de arriesgar su vida por hacer un cambio que nos beneficiará a todos de alguna u otra forma.
Mientras tanto, las cosas son inciertas en la legislatura. La votación de los Senadores se volvió a aplazar una semana más. Así como hay senadores que apoyan la propuesta, hay otros que la rechazan y no quieren que las cosas cambien. Ellos quieren que muchos hispanos sigan tras las sombras y agachados. Y yo me pregunto: ¿Esto es lo que realmente todos ustedes quieren? Que nos sigan menospreciando y que todo el talento que sus hijos, vecinos, alumnos, y amigos tienen se nos valla de las manos. O tal vez que un pequeño en vez de ser doctor o ingeniero, termine en una cárcel o con un salario mínimo.
Por esta y muchas más razones que todos tienen, es importante que la gente se mueva y haga todo lo que este a su alcance para apoyar a estos estudiantes. Con solo hacer tres llamadas por día, cada día, podríamos saturar los teléfonos de los Senadores y que ellos vean la fuerza que la gente hispana tiene y la valentía y coraje que por muchos años otra gente ha tratado de apagar. Recuerden, no necesitan dar dinero, arriesgarse con inmigración, dar su información, o viajar hasta la Casa Blanca, solo necesitan llamar a su Senador
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