Quantcast gentedeminnesota.com
Febrero 7, 2012,
HDN TV
miembro de HDN
Acerca de Nosotros
inicio
yahoo
rss
Editoriales

  enviar imprimir
Publicado el 11/04/2005 7:36 PM EST
Algo está sucediendo dentro del Departamento de Policía de Minneapolis
Problemas, problemas y más problemas. Al parecer los problemas del Departamento de Policía de Minneapolis no terminan y lo que es peor, cada día aparece uno nuevo. Brutalidad policíaca (oficiales propinando golpizas a ciudadanos comunes y corrientes), acciones civiles por discriminación en contra de oficiales de alta (el caso del Sargento Giovanni Véliz), acciones civiles por discriminación en la contratación de nuevos oficiales en la fuerza (el caso de Daniel Huggar), acusaciones de incumplimiento del “acuerdo de mediación” firmado para incrementar la diversidad étnica en el departamento y muchas, muchas más.
El Departamento de Policía de la ciudad se ha convertido en el punto débil de la administración del alcalde Rybak y parece ser que además se ha convertido en su mayor dolor de cabeza. Minneapolis llega a las elecciones del 8 de noviembre con un serio déficit de agentes en la fuerza, con un serio problema de diversidad étnica y con una lucha interna que poco a poco empieza a tomar la forma de un motín.
Para nadie es un secreto que la Federación de Sindicatos de la Policía de Minneapolis se opuso fuertemente al nombramiento del Jefe McMannus, tampoco es un secreto que ese nombramiento provocó un serio enfrentamiento entre la Federación y la oficina del Alcalde. La cosa está tan mal que a dos años de dicho nombramiento, la distancia entre ambos se ha incrementado de manera sustancial y no existe diálogo entre ambos bandos. La guerra se ha incrementado y ahora, la Federación apoya abiertamente al contrincante de Rybak en la lucha por la Alcaldía, Peter McLaughlin.
La cosa no podría ser peor, porque a esta lucha interna se suma una batalla abierta y declarada por las minorías que se sienten traicionadas y engañadas por las promesas del alcalde. Y es que después de 2 años de haber firmado el “acuerdo de mediación”, todos esperábamos que el compromiso del alcalde se hiciera realidad y estuviéramos presenciando día a día la implementación de los 82 puntos de dicho acuerdo. Desgraciadamente, las cosas no son así y a 2 años de la firma, el “acuerdo” sigue siendo letra muerta. No se ha incrementado la diversidad en la fuerza, no se han implementado las provisiones del acuerdo y la relación entre la oficina del alcalde y el PCRC (representante de las minorías) se ha resquebrajado completamente.
Muchas preguntas saltan a la vista cuando se analizan todos estos hechos, pero hasta aquí ninguna respuesta. La principal y que más importa a las minorías, es ¿por qué no se han implementado las provisiones del “acuerdo de mediación” en cuanto a incorporación de oficiales miembros de las minorías en el Departamento de Policía? ¿Por qué 2 años después no hay un plan de incorporación de minorías a la fuerza? ¿Por qué se han ignorado el resto de provisiones del “acuerdo”? y ¿cuándo piensa el alcalde que es un buen momento para iniciar la implementación de este acuerdo?
Las cosas no parecen estar bien en el Departamento de Policía y, gracias a documentos hechos llegar de forma confidencial a nuestra redacción, sabemos que el Jefe McMannus no está de acuerdo con Ryback en este punto y está a favor de incrementar la diversidad en el Departamento. Esos mismos documentos dejan muchas dudas y nos llenan de preguntas. A través de ellos es posible comprobar que el Jefe McMannus tuvo serias dudas sobre la contratación de los 14 oficiales incorporados en Septiembre a la fuerza, porque esta contratación no cumplía con los requisitos mínimos de diversidad étnica. Su opinión no fue tomada en cuenta y la contratación prosiguió y se convirtió en un verdadero fiasco para las comunidades minoritarias que esperaban se iniciara con ellas la implementación del “acuerdo de mediación”.
El alcalde Rybak defendió las contrataciones, durante el debate realizado el pasado 23 de octubre en la Iglesia Sagrado Corazón, diciendo que la fuerza necesitaba urgentemente colocar oficiales en las calles y que por eso habían recurrido a la contratación “lateral” (contratar oficiales de Policía de otras ciudades), para cubrir las necesidades inmediatas y que desgraciadamente, al tomar esta ruta, la mayor parte de solicitantes serían anglos blancos. Sabemos, gracias a la acción civil presentada por Daniel Huggar, que por lo menos un afro-americano aplicó y le fue negada la plaza a pesar de encontrarse calificado y certificado para ocuparla (Huggar cuenta con la certificación oficial del estado para ser oficial de las fuerzas de seguridad en Minnesota). Esta negativa provocó una nueva acción civil en contra del Departamento, una más dentro de la larga lista.
El problema de las minorías no ha sido resuelto. Un problema que enfrenta a las minorías con la administración. Un problema más que nos hace preguntarnos ¿qué es lo que está sucediendo dentro del Departamento de Policía de Minneapolis? Y a la luz de las evidencias, otra pregunta asoma por la ventana: ¿Es el Jefe McManus quien toma las decisiones importantes en el Departamento? Y la más importante, ¿está esa persona – o personas – en contra de las minorías?


Buscar:
Noticias Web
yahoo