¿A quién apoya Marcos? Salvador Flores Llamas Claro que "Marcos" no da un paso sin huarache, y que no emprendió gratis su segundo recorrido por el país sin finalidad, dedicatoria y destinatario. De seguro no es para apoyar ni al PRI ni al PAN, y no se peca de suspicaz decir que es para favorecer al PRD, a López Obrador más concretamente, por más que les haya lanzado unos dardos, que en todo caso serían para despistar al enemigo. No en balde una de sus primeras descalificaciones fue al postulado del Acuerdo de Chapultepec, por el que los firmantes se comprometen a respetar el fallo de la autoridad sobre el resultado de la elección presidencial de julio. En eso el Sub y el Peje coinciden, y no por mera casualidad. Como si no estuviéramos saturados de campañas (la de Andrés Manuel lleva ya 5 años) el Delegado Zero detonó -pese a la tregua electoral decretada por el IFE- la otra campaña, para abarcar los 31 estados y el DF y concluir el 24 de junio, 7 días precisamente antes de los comicios presidenciales. Lo que denuncia tintes electoreros abiertos, aunque por ingenuidad o inoperancia no se les quiera ver. Si hace 12 años el EZLN irrumpió en el mapa político con carabinas giloteras y con una declaración de guerra, y si no ha desistido de ella no se explica por qué se le permite este periplo, que bien puedo esperar para después de la elección o al año próximo. Lo que deja en claro que el Sub no lo hace sólo para reciclar su imagen, ya de suyo muy gastada y debilitada. Y no será para apoyar al candidato del PRI, pues surgió contra los gobiernos priístas precisamente. Tampoco a Felipe Calderón del PAN, porque ni palabra ha querido cruzar con el representante del gobierno de Fox en todo el sexenio, y sólo aprovechó que le permitió realizar su primer tour por gran parte del país en enero de 2001, cuando el foxismo se inauguraba y se ilusionó con ver al Presidente y a "Marcos" fundidos en un abrazo, tras firmar un convenio de paz. Mas el osado Sub les pintó un violín y sólo capitalizó todas las facilidades que le dieron, con enorme alboroto del perredismo, que se sintió el beneficiario de esa gran tomadura de pelo. ¿Podrá la administración foxista, después de esa experiencia, esperar algo positivo para el país? A fuerza de sinceros, habrá que concluir que no. Ahora bien, ¿quién está atrás de Marcos el motociclista? ¿Quién subsidia su marcha y qué espera cosechar de ella? ¿Por qué el Sub trata de incidir en esta sucesión presidencial, que se espera tan competida y complicada? Sin duda que esto trae cola, y si busca alborotar a la izquierda de muy diversos matices, como suele hacerlo, no será para ponerla a los pies de Madrazo o Calderón y nada de raro habría en que terminara orientándola a votar por L. Obrador, aunque lo haya tildado de traicionar a la izquierda, pues bien puede hacerlo para despistar al enemigo, luego dar marcha atrás y concluir haciéndole el caldo gordo al tabasqueño. ¿Qué tal si al final el Delegado Zero vuelca el apoyo de todos sus simpatizantes hacia Andrés Manuel y si el 3 de julio amanecemos con que ambos desconocen el resultado electoral y llaman a los seguidores que cada quien cosechó por su lado a alzarse contra ese fallo y hundir a México en la anarquía? Hasta entonces caeríamos en cuenta que AMLO tuvo dos campañas, además de la que nos endilgó desde que asumió el gobierno del DF. Ya no bastaría con una disculpa de nos equivocamos, como a principios del 2001 y ocurrió con el perdón al desafuero, por más que la Suprema Corte insista en que la ley debe aplicarse. Lo menos que debe hacerse es observar con lupa los dichos y movimientos del Sub, y concederle recorrer únicamente el estado de Chiapas, que ya habrá tiempos políticamente menos contaminados para irrumpir por todo el territorio, pues además las Fuerzas Armadas no pueden ver con buenos ojos tanta laxitud con quien sigue desafiándolas. Ni duda cabe de que esto plantea problemas de gobernabilidad y de respeto a las instituciones de la República, tan vapuleadas precisamente por el otro émulo del Sub, el Peje. |
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