Exactamente dentro de una semana, a estas horas, Estados Unidos de América tendrá probablemente un nuevo presidente electo, producto de las elecciones que se realizarán el 2 de Noviembre, que casualmente es el “Día de los Muertos” (espero que no sea una mala coincidencia). Estas no sólo representan las primeras elecciones del siglo XXI para este país, probablemente también han sido las elecciones estadounidenses más polémicas y cerradas en su historia. Además, son también las más caras (costando casi 4 billones de dólares) y las primeras que utilizan alta tecnología como computadoras y el internet para aceptar el sufragio de los ciudadanos estadounidenses. La guerra con Iraq, Bin Laden, el terrorismo, los escándalos corporativos, la depreciación del poder adquisitivo de la clase media, la inmigración y otros tantos asuntos son los temas que los candidatos abordan diariamente en sus campañas. Reclamos, reproches y hasta insultos son ahora parte de las campañas publicitarias, comentarios y discursos de campaña. Si alguna vez habíamos pensado que la política estadounidense era diferente a la acostumbrada en nuestros países hispanos, hemos podido ver que prácticamente es igual o hasta peor (aquí hay mayores recurso$). Minnesota es un estado importante para esta elección porque se considera un “swing state”, un estado que puede cambiar de posición preferencial electoral en forma sorpresiva. Por esta razón hemos tenido más visitas de los candidatos presidenciales en un mes que el total de visitas de grandes políticos en los últimos 4 años. Según las estadísticas que algunos medios nacionales realizan diariamente, la diferencia entre las preferencias del electorado es mínimo, apenas de 1% o 2%. Desgraciadamente, hoy ya está pasando lo que en otras partes, y es que se sospecha que algunas de las casas que realizan esas encuestas estén implicadas y puedan manipular los resultados para mostrar tendencias no reales. Haciendo un poco de historia, recordemos que las elecciones anteriores, realizadas en el año 2000 estuvieron plagadas de dudas y el resultado final fue en base a la elección de un solo estado, Florida, que rompió el empate que se tenía, según los recuentos. No todos los hispanos tenemos capacidad de voto. Hay que recordar que el voto es un privilegio de los ciudadanos estadounidenses, por nacimiento o naturalización. Si usted está dentro de esta categoría, le invito a que el próximo 2 de noviembre tome partido, que elija al candidato que refleje mejor su forma de pensar y de gobierno, que elija el candidato que según su juicio pueda llevar al país hacia un futuro más prometedor. No importa cuál sea su decisión, no deje de ejercer su voto. Así, no importando los resultados, usted será parte de ellos. No hay peor voto que el que no se ejerce. Si puede votar....¡Hágalo! ¡No deje la decisión del futuro a otros! |
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