La semana pasada, en este mismo espacio, hablamos del circo de tres pistas en que se ha convertido la política mexicana. Nos preguntábamos qué sería lo siguiente en este circo, cuáles serían los nuevos actos que veríamos y que en vez de emocionar ya están preocupando a la mayoría de los Mexicanos. El fin de semana feriado del 16 de septiembre ya nos dio una buena idea de lo que está por venir. Por un lado, el movimiento de última hora de las celebraciones del Grito del tradicional Zócalo a la ciudad de Dolores, cuna de la Independencia dejó un mensaje confuso en la mente de todos. Muchas son las versiones al respecto, que si por un lado el Presidente FOX le había sacado la vuelta a un encuentro con el PRD, AMLO y sus adeptos, y que para evitar incidentes que pudieran ocasionar revueltas mayores mejor cambió la sede de la más importante celebración mexicana. Para algunos, esto fue un acto de cobardía, que aprovecharon para afirmar que no podría con su archienemigo político. Para otros fue un acto de estrategia política y manejo de medios, porque al mover la sede del grito, también se llevó con él los reflectores y cámaras de televisión, opacando así los eventos del zócalo capitalino, que fueron encabezados no por AMLO, sino por los dirigentes del gobierno capitalino, que de cualquier manera son sus empleados. También se maneja la versión de que este movimiento fue parte de un trato para que los seguidores de López Obrador liberaran a los secuestrados Zócalo y Centro Histórico y Avenida Reforma. Sin esta liberación se habría complicado, si no que extinguido, el tradicional desfile militar del 16 de septiembre, volviéndose otra gran burla para el Presidente Fox. No cabe duda que el populismo de AMLO le ha causado grandes problemas de imagen y políticos a la primera administración Panista en México. Cambiando de pista, perdón, de fecha, finalmente al día siguiente Sábado 16, se llevó a cabo la tan famosa y mencionada Convención Nacional Democrática (CND), que ni fue convención, ni fue nacional, mucho menos democrática. En dicha convención, López Obrador se autonombró Presidente Legitimo de los Estados Unidos Mexicanos. Lo cómico del asunto es que como cual bola de borreguitos que a todo asentían, los participantes solo se limitaban a decir “SI” a cuanta magna se leía desde el escenario. No entiendo porque López Obrador se limitó a nombrarse Presidente, hubiera aprovechado el momento para declararse Emperador, Rey y porque limitarse a México, podía haber tomado posesión del título que deseara no sólo de México, sino del Mundo o de la Galaxia. Igual sus seguidores como quiera le iban a decir que si y pues claro, él se lo iba a creer. Este evento está empezando a resonar en el PRD, que se está dando cuenta del costo político que estos movimientos irracionales (por no decir locos) le están provocando. La seriedad y posición política que habían conquistado se están yendo a pique junto con su ex candidato presidencial. No es sorpresa que ya se empieza a ver un cisma dentro del partido y muchos seguidores de AMLO no quieren ensuciarse con su eminente y eventual caída. Ahora, veremos qué pasa el 20 de Noviembre, cuando el autonombrado presidente tome posesión, a ver si para esas fechas alguien me pueden explicar de este nuevo presidente, qué gobernará, cómo y con qué. Este último punto es muy interesante ¿Habrá impuestos nuevos para seguir soportando a este presidente alternativo y su gobierno? Porque de cualquier modo, todos estos espectáculos de circo, así como plantones, protestas y otras chifladuras han sido pagadas por nosotros. Lo más justo es que todos esos gastos se cubran con dinero del PRD, no de los mexicanos. |
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